Cada 22 de febrero, el Día Europeo de la Igualdad Salarial recuerda a ciudadanos e instituciones la importancia de seguir construyendo un mercado laboral más justo. Y la Unión Europea no solo conmemora la fecha: trabaja activamente para hacer de la igualdad salarial entre hombres y mujeres una realidad.
El artículo 157 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea ya establece el principio de igual retribución por igual trabajo, y la Estrategia para la Igualdad de Género de la Comisión Europea traza una hoja de ruta clara para reducir la brecha salarial, que actualmente se sitúa en torno al 14% de media en la UE.
Este impulso institucional se alinea además con el quinto Objetivo de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, que apuesta por lograr la plena igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas. Los avances son tangibles: más mujeres en puestos de liderazgo, mayor acceso a la educación y reformas legislativas orientadas a eliminar la discriminación.
La Comisión Europea subraya que el camino hacia la igualdad es una responsabilidad compartida. Las instituciones europeas pueden legislar y marcar el rumbo, pero los grandes cambios se construyen también desde abajo, con el compromiso de empresas, organizaciones y ciudadanía. Un reto colectivo que Europa afronta con determinación.